Celaya analiza renovar transporte con camiones eléctricos y avanzar con constructora municipal
El alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez mantiene entre sus proyectos la modernización del transporte público y la creación de una estructura municipal para ejecutar obras menores.
El Gobierno de Celaya mantiene en análisis dos proyectos que podrían modificar áreas clave de la administración municipal: la renovación del transporte público con unidades eléctricas y la creación de una constructora propia para ejecutar obras de menor escala.
En materia de movilidad, el presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, ha planteado la necesidad de renovar el sistema de transporte público y mejorar la calidad del servicio antes de considerar incrementos a la tarifa.
La administración municipal ha trabajado desde 2025 en un proyecto de movilidad que contempla la incorporación de autobuses eléctricos. Durante su etapa inicial se habló de alrededor de 200 unidades de la empresa BYD, aunque el esquema no se concretó en esos términos.
El municipio analiza la posibilidad de adquirir hasta 300 camiones eléctricos fabricados o ensamblados en México, como parte de una nueva ruta para modernizar la flota.
La eventual adquisición todavía se encuentra en etapa de planeación y no se ha informado de una compra formal, contrato firmado, monto definitivo ni calendario de incorporación de las unidades.
Ramírez Sánchez ha señalado que el objetivo es recuperar usuarios del transporte público mediante mejores unidades, frecuencias y condiciones de servicio. Actualmente, el municipio reconoce que la cantidad de usuarios diarios se ha reducido considerablemente respecto de años anteriores.
En paralelo, el Ayuntamiento avanza con el proyecto denominado “Constructora de la Esperanza”, una estructura municipal que estaría enfocada principalmente en trabajos menores que, según el alcalde, suelen resultar poco atractivos para empresas privadas.
Entre las acciones consideradas se encuentran construcción de baños, bardas, techumbres, rehabilitaciones y otros trabajos de pequeña escala en escuelas, centros deportivos y espacios públicos.
El proyecto contempla adquirir maquinaria y utilizar personal municipal para disminuir costos y acelerar la ejecución de algunas obras. La administración ha sostenido que las obras de mayor tamaño continuarán realizándose mediante licitaciones y contratación de empresas privadas.
La propuesta ha generado cuestionamientos de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Guanajuato, que pidió analizar sus posibles efectos sobre empresas, empleos, proveedores y finanzas públicas. El alcalde ha rechazado que la constructora pretenda desplazar a contratistas privados.
Por ahora, tanto la posible incorporación de nuevos camiones eléctricos como la consolidación de la constructora municipal continúan en distintas etapas de planeación, por lo que sus alcances definitivos dependerán de decisiones presupuestales, técnicas y administrativas posteriores.





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